Willy Mateo Cisneros, promotor de la Feria del Libro Zona Huancayo (Felizh) lleva más de dos décadas dedicado también al sector inmobiliario. Su experiencia pasa por la venta de diversas áreas donde se han construido financieras, clínicas, viviendas y otros.
Mateo Cisneros señala que la realidad de Huancayo es un caso muy especial por la cantidad de emprendedores, de comerciantes natos y muchas otras posibilidades que aumentan la demanda en el sector inmobiliario y llegan a sorprender incluso a grandes personajes como nuestro fallecido Premio Nobel, Mario Vargas Llosa.
“Cuando conversábamos sobre su participación en la Felizh me dijo que él pensaba que las provincias se dormían en sus laureles, pero cuando vino a Huancayo, hace 30 años, vio que había mucho movimiento desde la madrugada. Bullicio abriendo negocios, alistando ferias. Me dijo que Huancayo es una ciudad que merece respeto por la calidad de su gente emprendedora y trabajadora”, nos cuenta.
El promotor de la Felizh señala que, debido a su ubicación geográfica, gente de Ayacucho, Pasco y Huancavelica, llegan a Huancayo para abastecerse de productos. Hay tal cantidad de movimiento comercial y el tránsito es tan fuerte, que muchos buscan viviendas permanentes
La oferta en educación
No solo el comercio es la causa de la alta demanda de inmuebles.
“En Huancayo se están asentando las principales universidades, porque se ha convertido en una ciudad cosmopolita que recibe gente de diversos lugares. Cada vez que van a empezar las clases, a fin de año y a medio año, tenemos una demanda grande de jóvenes que vienen a vivir a Huancayo. Buscan alquilar o comprar departamentos. Familias de Oxapampa, Satipo, Chanchamayo y Tarma, mandan a sus hijos a vivir cerca de las universidades”, manifestó.
Precios en aumento
Sin embargo, Willy Mateo reconoce que el costo de adquirir un predio se ha multiplicado con el pasar de los años.
“Por ejemplo, nosotros construimos en la urbanización La Merced y compramos lotes a $100 el m2, ahora cuesta hasta $600. La tierra es cara, por ello las inmobiliarias buscamos construir para arriba y buscamos vender departamentos cuyos precios se acomodan para las familias. También ayuda que los bancos están compitiendo entre ellos para dar facilidades de pago para préstamos inmobiliarios”, señala.
Añadió que las oportunidades de trabajo y los estudios, generan -a su vez- oportunidades para muchos negocios.
“Hay quienes quieren ubicarse acá porque saben que hay un mercado que va a consumir. Recuerdo que antes de pandemia solo había unos cuantos restaurantes alrededor del parque Túpac Amaru, ahora hay 47 en los alrededores. En el centro de la ciudad muchas casonas las han remodelado y las convierten en restaurantes. Pero ojo, eso amerita un estudio, porque van abriendo cinco, y van cerrando tres”, advirtió.
Willy Mateo señaló que hay un déficit de viviendas, pero recomendó no desesperarse al momento de vender o adquirir.
“Hay muchas personas de campo que quieren vender sus terrenos y pueden conseguir buenos precios y hacerse millonarios. Es necesario contar con el título y la inscripción en Registros Públicos”, finalizó.
La lista arriba, nos da una idea de precios. Por ejemplo, un edificio en el Jr. Cusco cuesta en venta más de $100 mil y, allí mismo, solo una tienda en alquiler hasta $4 mil
Originalmente publicado en: Diario Correo – [Link original](Leer más)