Terrible. Mientras las lluvias golpean a la Selva Central y el riesgo de inundaciones y huaicos vuelve a poner en alerta a miles de familias, las municipalidades de zonas más vulnerables de Junín no han ejecutado ni la mitad del presupuesto destinado a prevenir desastres.
En provincias como Chanchamayo y Jauja, donde incluso se han declarado estados de emergencia, el gasto no supera el 30%, una cifra que contrasta con la urgencia de proteger vidas y viviendas en plena temporada crítica.
La Selva Central es considerada el punto más vulnerable de la región durante los meses de enero a marzo, periodo en el que se intensifican las precipitaciones, incrementando la probabilidad de inundaciones, huaicos y deslizamientos.
Pese a este escenario, el informe de la Defensoría del Pueblo sobre el ‘Programa Presupuestal 0068, Reducción de la Vulnerabilidad y Atención de Emergencias por Desastres’, advierte que la ejecución del gasto en provincias claves es marcadamente baja.
La situación es más crítica en el ámbito provincial. Chanchamayo, una de las provincias más afectadas por lluvias intensas, asignó S/ 20,701,947 pero solo ejecutó el 21.6%. Satipo destinó S/ 29,571,542 y gastó el 45.1%. Jauja, incluida también en declaratorias de emergencia, ejecutó apenas el 29.4% de su presupuesto (S/ 2,641,447).
Estos porcentajes reflejan una limitada capacidad de respuesta preventiva en territorios altamente vulnerables. En Huancayo se asignaron S/ 1,847,911 y se ejecutó el 90%, en Concepción el presupuesto fue de S/ 405,534, con una ejecución del 81%, Tarma contó con S/ 1,722,742 y gastó el 75.9%, en Yauli se destinaron S/ 6,160,683 y se ejecutó el 61.5%, Junín tuvo una asignación de S/ 129,174 y ejecutó el 65.3%, Chupaca dispuso de S/ 230,407 y alcanzó el 72% de ejecución.
Originalmente publicado en: Diario Correo – [Link original](Leer más)