Extremadura reivindica la historia compartida con América en la conmemoración del segundo viaje de Pizarro a Perú

La celebración en el Palacio de la Conquista de Trujillo ha puesto en evidencia la vigencia del vínculo histórico y cultural forjado entre Extremadura y Perú hace cinco siglos, un lazo que se refleja en diversas áreas contemporáneas como la gastronomía, la lengua, las tradiciones y los intercambios institucionales. Este acto ha servido como marco para la conmemoración de los 500 años del segundo viaje de Francisco Pizarro a Perú, evento que autoridades y expertos consideran un punto de inflexión determinante en la consolidación de relaciones transatlánticas. Según informó la Junta de Extremadura, la iniciativa es parte de una serie de acciones que buscan promover el análisis y la difusión del mestizaje cultural surgido del encuentro entre ambos territorios.

Durante la inauguración del encuentro, la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes en funciones, Victoria Bazaga, enfatizó que la historia compartida constituye la base de una relación marcada por complejidad y matices. De acuerdo con la Junta de Extremadura, Bazaga destacó que “cinco siglos de hermanamiento, de vínculo y de historia compartida” son resultado de un proceso histórico que propició el contacto entre culturas diversas, consolidando un mestizaje que aún hoy define identidad y vida cotidiana a ambos lados del Atlántico. La consejera insistió en la necesidad de abordar la historia desde una visión rigurosa, que reconozca tanto los logros como las dificultades del pasado, sin obviar ninguna de las dimensiones que acompañaron estos episodios.

El medio consignó que el evento en Trujillo ha contado con la participación de destacados especialistas provenientes de distintas disciplinas, como la historia, la geografía, la antropología y la geopolítica. Los expertos y autoridades presentes han coincidido en resaltar que la relación entre Extremadura y América no solo pertenece al pasado, sino que mantiene vigencia gracias a iniciativas de cooperación cultural y académica, así como a un permanente diálogo institucional. Entre los asistentes se encontraron Estanislao Pérez de Herrasti Urquijo, vicepresidente de la Fundación Casa de Albayda y de la Conquista; Luis Martín Bogdanovich, director de Prolima; Fabiola Morales, teniente alcalde de la municipalidad de Lima; Arturo Chipoco, cónsul general de Perú en Madrid; Marco Alvarado, jefe de Cancillería de la Embajada de Perú en España; así como investigadores de la Universidad de Extremadura y la Sociedad Geográfica Española.

Según publicó la Junta de Extremadura, la conmemoración se ha encuadrado dentro de la estrategia Extremestiza, un programa impulsado por el gobierno regional liderado por María Guardiola. Esta propuesta tiene como fin investigar, divulgar y reivindicar las conexiones históricas de la región extremeña con América desde una perspectiva multidisciplinar. La jornada en Trujillo da continuidad al trabajo iniciado en noviembre de 2024, cuando se celebró el aniversario del primer viaje de Pizarro. Ahora, en el contexto de este segundo viaje, se profundiza en el impacto que tuvo la apertura de nuevas rutas de interacción entre ambos continentes y las consecuencias del mestizaje generado entonces.

La consejera Victoria Bazaga reiteró, según detalló la Junta, que el espacio donde se realizó el acto adquiere un papel simbólico como testimonio material del mestizaje y de la historia compartida. El Palacio de la Conquista se reconoció así como referencia del contacto y la colaboración entre dos regiones separadas geográficamente pero unidas por una historia común. Además, Bazaga subrayó que Extremadura mantiene su compromiso de participar de manera activa en el diálogo transatlántico, defendiendo el respeto, la comprensión mutua y la consideración del patrimonio común como factor de desarrollo tanto en la región española como en el continente americano.

El informe de la Junta de Extremadura añadió que el programa del encuentro integró ponencias de expertos internacionales y la interpretación de piezas de música mestiza originarias de los siglos XVI al XVIII. Estas intervenciones artísticas contribuyeron a ilustrar la pervivencia de la herencia cultural originada en el periodo de contacto y mestizaje, sumando un componente vivencial que complementó el debate académico.

La jornada, según relató la Junta de Extremadura, formó parte de un calendario de acciones orientadas a robustecer las relaciones institucionales y la cooperación científica y cultural entre Extremadura y los países americanos, especialmente Perú. Con este objetivo, tanto el contenido académico como las intervenciones de las autoridades reunidas en Trujillo apuntaron a subrayar la oportunidad que ofrece el patrimonio compartido para el desarrollo social, cultural y económico, así como el valor del intercambio académico y la colaboración institucional como ejes fundamentales del legado de aquel histórico segundo viaje de Pizarro.

Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)