
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, descartó la posibilidad de una reconciliación con Perú y negó cualquier injerencia de su gobierno en asuntos internos del país sudamericano. En conferencia de prensa, la mandataria aseguró que “no hay acercamientos” con el actual presidente peruano, José María Balcázar Zelada, y recordó que la ruptura diplomática fue determinada por Perú.
Sheinbaum rechazó de manera contundente que su administración, o la del expresidente Andrés Manuel López Obrador, hayan apoyado a algún aspirante a la presidencia peruana: “Negar contundentemente que financiemos movimientos en cualquier lugar del mundo”.
Sheinbaum puntualizó que las acusaciones de intervención mexicana han sido utilizadas por Lima para justificar la ruptura diplomática, insistiendo: “Nosotros tenemos relación con los pueblos y con los gobiernos de los países del mundo con los que tenemos relaciones diplomáticas”.
Subrayó que la relación con el pueblo peruano continuará, aunque no exista diálogo con el actual gobierno. La mandataria reiteró su respaldo al expresidente Pedro Castillo, condenado por rebelión, afirmando que fue víctima de un proceso irregular y que su defensa se fundamenta en la falta de votos necesarios para su destitución.
Añadió que las ideas de la Cuarta Transformación no son exclusivas de un país. Ante el proceso electoral peruano, que concluye el 12 de abril con las elecciones presidenciales, Sheinbaum sostuvo que México no emitirá opiniones sobre el escenario interno y manifestó su deseo de que “gane el pueblo” y que existan gobiernos que atiendan las necesidades de los sectores más vulnerables.
Claudia Sheinbaum es persona “non grata” en Perú
En 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum le otorgó asilo político en la embajada mexicana ubicada en el país andino a Betssy Chávez, ex primera ministra de Perú, quien fue acusada de rebelión por el fallido golpe del expresidente Pedro Castillo, la mandataria consideró que la acusada era víctima de persecución política.
Tras esta decisión, el Congreso de Perú declaró en noviembre del mismo año a Sheinbaum Pardo como “persona non grata”, argumentando que estaba realizando injerencia en asuntos internos del país.

Ante esto, el gobierno de México rechazó la decisión del Congreso andino, pues consideró que los argumentos que utilizaron eran infundados y destacó que la presidenta había actuado con respeto a los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) refirió que el asilo político, en apego a lo establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, no puede interpretarse como una acción hostil, sino como una figura de protección a personas perseguidas por motivos políticos.
Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)