
La inteligencia artificial comienza a ganar espacio en la automatización industrial peruana. Empresas de tecnología, capacitación y servicios de ingeniería buscan aplicarla a tareas como planos eléctricos, presupuestos, informes y soporte técnico.
El avance promete acelerar procesos, aunque mantiene un límite: la supervisión de ingenieros y técnicos sigue siendo necesaria en sectores donde un error puede tener consecuencias operativas y económicas, de acuerdo con un análisis de Escuela Control Más
La IA acelera tareas técnicas y gana terreno en la industria peruana
Suler Altamirano, ingeniero mecatrónico y fundador de Control Más, explica que la incorporación de estas herramientas responde a una necesidad concreta de las empresas: reducir el tiempo destinado a tareas repetitivas de ingeniería.
Una cotización técnica puede tomar desde unas horas hasta varios días, debido a que exige revisar requerimientos, calcular materiales, consultar catálogos, preparar planos preliminares y estimar costos. Un informe de cierre de proyecto también puede requerir varios días de trabajo.

La inteligencia artificial busca intervenir en esas etapas. Puede ordenar información, preparar diagramas, generar listas de materiales, estructurar documentos y ofrecer una primera estimación de costos.
El resultado, según sostuvo Altamirano, requiere una revisión posterior de profesionales que conozcan las condiciones de cada operación. “Te entrega una base, pero el profesional tiene que revisar el proyecto”, dijo a Infobae Perú.
La minería conserva un lugar central en la demanda tecnológica
La minería figura entre los sectores con mayor demanda de automatización en Perú. Sus procesos requieren controlar motores, bombas, tableros eléctricos, presión, caudales, temperatura, consumo energético y niveles de líquidos.
Según Altamirano, la digitalización de los procesos permite centralizar esa información y advertir anomalías antes de que se conviertan en fallas operativas.

Altamirano estimó que, en la experiencia de Control Más, la minería puede representar entre 30% y 40% de la demanda de soluciones de automatización. Aunque el dato no equivale a una medición de todo el mercado, muestra el peso de este sector para proveedores de sensores, sistemas de control, software y servicios de mantenimiento.
“La minería ya incorpora análisis de datos, monitoreo remoto, control de procesos y mantenimiento predictivo para anticipar fallas y optimizar sus operaciones”, explicó Altamirano.
La agroindustria, la pesca, la manufactura, las cementeras, el sector eléctrico y el petróleo y gas también tienen margen para incorporar estas soluciones. En la agroindustria, por ejemplo, la automatización puede aplicarse al riego, bombeo, refrigeración, clasificación de productos, trazabilidad y control del consumo energético.
La capacitación busca reducir la distancia entre las aulas y las plantas
El avance tecnológico también alcanza a la formación de técnicos e ingenieros. Altamirano considera que existe una brecha entre los contenidos universitarios y las tareas que exige una planta industrial, como elaborar planos, programar controladores lógicos programables (PLC), seleccionar equipos o documentar una intervención técnica.
Bajo esa lógica, las herramientas digitales pueden detectar errores básicos en un plano eléctrico, orientar una secuencia de trabajo o servir de apoyo en una programación inicial.

“Cuando uno sale de la universidad y llega a la industria, encuentra una realidad muy distinta a la que aprendió en las aulas”, afirmó Altamirano.
La Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) advierte que Perú y otras economías emergentes registran una menor adopción de tecnologías de Industria 4.0 frente a los países líderes. Entre las barreras identifica la falta de conocimiento especializado y las dificultades de las pequeñas y medianas empresas para incorporar nuevas soluciones.
El ahorro de tiempo puede mejorar el retorno de inversión
Altamirano calcula que automatizar parte de las cotizaciones, planos e informes puede generar ahorros anuales de entre 24 mil y 30 mil soles por trabajador. Algunas fases de un proyecto podrían pasar a tomar una quinta o una sexta parte del tiempo habitual.
La expansión de estas soluciones también abre una discusión sobre la adopción regional. Un informe basado en una encuesta a 1.107 líderes empresariales señaló que el 82% de las empresas consultadas en EEUU ya usaba inteligencia artificial, frente al 74% en América Latina. La diferencia también aparece en la adopción de computación en la nube, análisis de datos y robótica.
Con todo, las proyecciones globales muestran la magnitud de la apuesta, destaca Control Más. El Foro Económico Mundial estimó que la inversión anual en aplicaciones de inteligencia artificial podría alcanzar USD 1,5 billones hacia 2030, impulsada por soluciones específicas para distintos sectores.
Además, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sostiene que la adopción de IA suele ser más frecuente en compañías grandes, jóvenes y vinculadas a actividades tecnológicas o profesionales. La infraestructura digital, la capacitación y el uso de otras herramientas tecnológicas condicionan los resultados.
Para Altamirano, la oportunidad para Perú está en ampliar el acceso a estas herramientas sin trasladar decisiones críticas a los algoritmos. En una planta, la inteligencia artificial puede acelerar cálculos y documentos, pero la responsabilidad final sigue en manos de quien conoce el proceso industrial.
Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)