
Durante años, Elena Molina Vivanco buscó una respuesta para síntomas que no encontraban nombre en ningún diagnóstico: migrañas, fatiga, problemas digestivos e intolerancias alimentarias que se acumulaban sin que los análisis clínicos ofrecieran una explicación. Esa búsqueda, larga e incierta, se convirtió en el punto de partida de El grito silencioso del cuerpo, su primer libro, publicado con Editorial Planeta Perú, con el que la comunicadora busca visibilizar en el país la histaminosis por déficit de DAO, una condición médica que puede permanecer sin identificar durante años en personas con síntomas persistentes.
La presentación del libro tuvo lugar en la Librería Sur de San Isidro, con la participación de Nora Sugobono, gerente de Proyectos Corporativos de Editorial Planeta Perú, quien acompañó a la autora en el encuentro con lectores e invitados.
El título refleja con precisión el trayecto personal que describe la obra. Para Molina, su organismo emitió durante mucho tiempo señales que ella no lograba descifrar, hasta que encontró una explicación que le permitió comprender lo que ocurría. “Me decían que mi salud era perfecta y yo sentía que me estaba muriendo”, recordó la autora al referirse a uno de los momentos más difíciles de ese proceso.
“Mi cuerpo al final decía algo”, explicó al hablar sobre el significado de la publicación.

Una condición con muchas caras y pocos diagnósticos
La histaminosis por déficit de DAO —también llamada intolerancia a la histamina— es un trastorno en el que el organismo no logra degradar de manera eficiente la histamina proveniente de los alimentos, debido a una actividad reducida de la enzima diaminooxidasa (DAO), responsable de metabolizar esa amina en el intestino delgado. Cuando la enzima falla, la histamina se acumula y pasa al torrente sanguíneo, donde puede afectar múltiples sistemas del organismo.
Los síntomas son variados y con frecuencia no parecen relacionados entre sí, lo que dificulta el diagnóstico. Un paciente promedio puede presentar hasta ocho síntomas simultáneos, según un estudio de 2024 publicado por la investigadora Adriana Duelo y su grupo de la Universidad de Barcelona. Los más frecuentes incluyen migraña, distensión abdominal y fatiga, pero la condición también puede manifestarse con urticaria, congestión nasal, taquicardia, dolores musculares, vértigo y dificultad de concentración.
La migraña, el síntoma más reconocido
La relación entre el déficit de DAO y la migraña crónica es uno de los aspectos más respaldados por la literatura científica. Un estudio publicado en PubMed determinó que el 87% de los pacientes con diagnóstico confirmado de migraña presentaban niveles bajos de actividad de la enzima DAO, frente al 44% de personas sin migraña. Los valores promedio de actividad enzimática en el grupo de migrañosos fueron significativamente más bajos que los del grupo de control.
La explicación fisiológica apunta a que la deficiencia enzimática provoca un aumento de histamina en plasma, que a su vez estimula los receptores H1 presentes en las arterias intracraneales y desencadena la liberación de óxido nítrico, uno de los mecanismos asociados al inicio del dolor de cabeza. Estudios posteriores han mostrado que la suplementación oral con enzima DAO puede reducir la duración de las cefaleas en pacientes con migraña episódica.

Un diagnóstico que la medicina convencional suele pasar por alto
Uno de los obstáculos más frecuentes que enfrentan las personas con esta condición es la dificultad para obtener un diagnóstico. La histaminosis por déficit de DAO no cuenta aún con un protocolo diagnóstico estandarizado a nivel internacional, y sus síntomas se superponen con los de otras enfermedades, lo que lleva a que muchos pacientes recorran durante años distintas especialidades médicas sin encontrar respuestas.
Las herramientas diagnósticas disponibles incluyen la medición de la actividad sérica de la enzima DAO en sangre, pruebas genéticas para detectar variantes en el gen AOC1 —que codifica la enzima— y la evaluación clínica de síntomas mediante cuestionarios especializados. La dieta de exclusión de alimentos ricos en histamina también forma parte del proceso: una mejoría de los síntomas tras seguir ese régimen alimentario refuerza la sospecha diagnóstica. Los valores de referencia más utilizados sitúan en 10 U/ml el umbral mínimo de actividad normal de la enzima.
La voz médica detrás del libro
El grito silencioso del cuerpo cuenta con el prólogo del médico Pierre A. Chávez Vereau, especialista en alergología, inmunología clínica y patología clínica, quien aborda desde una perspectiva médica el caso que dio origen a la publicación. Su texto reflexiona sobre cómo el acercamiento a esta condición influyó en su propia manera de entender la práctica médica.
El planteamiento de Chávez parte de la necesidad de escuchar al paciente más allá de los análisis y los protocolos convencionales. Para el especialista, la histaminosis por déficit de DAO puede permanecer subdiagnosticada y resultar limitante cuando no se identifica a tiempo. A partir de su experiencia con el caso de Molina, el médico defiende una atención más personalizada, en la que la escucha activa del paciente tenga un lugar central. La historia, sostiene, puede convertirse en un puente entre pacientes y profesionales de la salud.

Informar para que otros no recorran el mismo camino
Para Molina Vivanco, publicar el libro representa una forma de transformar años de incertidumbre y miedo en una oportunidad concreta para generar conciencia. “La idea con este libro es sentar las bases e informar de que existe esta condición médica que podría estar afectando la vida de muchas personas”, señaló la autora.
La publicación no apunta exclusivamente a quienes ya tienen un diagnóstico, sino también a quienes conviven con síntomas persistentes sin encontrar una explicación. El manejo de la condición combina una dieta baja en histamina con suplementación enzimática, y en algunos casos con la incorporación de micronutrientes como magnesio, omega 3, zinc y vitamina C. El proceso se divide en fases progresivas: una primera etapa de exclusión estricta, seguida de una fase intermedia individualizada y, finalmente, la reincorporación paulatina de alimentos según la tolerancia de cada paciente.
Sobre la autora. Elena Molina Vivanco es comunicadora social con 25 años de trayectoria en comunicación corporativa, y ha dedicado parte de su carrera a impulsar iniciativas orientadas a la salud mental y física. Con El grito silencioso del cuerpo, su primer libro, convierte una experiencia personal marcada por la enfermedad y la incertidumbre en un propósito concreto: visibilizar una condición poco conocida y abrir el diálogo sobre la importancia de no normalizar los malestares persistentes sin buscar orientación profesional.
Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)
