La elección de José María Balcázar de la bancada de Perú Libre como presidente del Congreso y, por sucesión constitucional, encargado de la Presidencia de la República, ha generado una abierta confrontación entre bancadas, particularmente en la derecha, donde emergen numerosas acusaciones por presuntos pactos ocultos y traiciones internas.
La votación secreta en el Congreso posibilitó que, más allá de los pronunciamientos públicos, el resultado final respondiera a negociaciones que actualmente nadie quiere asumir de manera pública. Mientras pocas bancadas reconocen haber respaldado su designación, varias fuerzas políticas se acusan entre sí de haber facilitado el triunfo del legislador de Perú Libre, quien ha sido cuestionado por defender el matrimonio entre menores.

El fuego cruzado inició antes de la votación
Horas antes de la elección, Norma Yarrow, de Renovación Popular (RP), advirtió en X que una fracción de Fuerza Popular estaría dispuesta a votar por Balcázar, acusándolos de “entregar el Perú a la izquierda radical. Su sed de venganza no tiene límites”. Su mensaje fue compartido por Rafael López Aliaga.

Desde Fuerza Popular (FP), la congresista Rossangella Barbarán respondió rechazando los señalamientos y cuestionando que se basaran en “chismes”. Luego, la bancada fujimorista emitió un comunicado anunciando su respaldo a María del Carmen Alva como candidata a la Mesa Directiva y defendiendo su posición en nombre de la estabilidad.

Para ese entonces, Alva se perfilaba como favorita para ganar la elección del Congreso ya que no tenía acusaciones ni investigaciones en su contra como los de José Jerí. No había otro candidato considerado idóneo para la derecha en el Congreso y se pensaba que sus votaciones en línea ideológica iban a superar ampliamente a la izquierda.
La votación que cambió el tablero
En la primera vuelta, Balcázar superó por un estrecho margen a la lista encabezada por Alva. En la segunda ronda, comenzaron las versiones sobre negociaciones entre bancadas.
En los pasillos del Congreso se mencionó una presunta negociación de Ríchard Acuña, de Alianza para el Progreso (APP), junto con José Luna Gálvez, de Podemos Perú (PP), para inclinar votos hacia Balcázar. Finalmente, el parlamentario alcanzó 64 votos y se impuso.
Tras el resultado, el congresista Elvis Vergara, de Acción Popular, acusó directamente a Acuña de ser el “operador político” detrás de la elección. “María del Carmen Alva era la mejor carta que había en el Congreso para asumir la presidencia y no otra persona que nos va a dar mucho trabajo en la Comisión de Fiscalización porque tiene un montón de’anticuchos’. El operador político de Balcázar es César Acuña (líder de APP) obviamente en estos momentos”, señaló.
Acusaciones tras el resultado
Norma Yarrow volvió a hablar de un “pacto fujicerronista”, mientras que Vladimir Cerrón negó cualquier alianza con Fuerza Popular y celebró lo que calificó como una derrota política de la derecha.
“Han tenido tres años sentado (en la Mesa Directiva del Congreso) al hermano de un prófugo: Waldermar Cerrón y su hermano Vladimir Cerrón. Vienen hoy a decir que nosotros somos los culpables de lo que haya pasado. Lo advertí al mediodía: los babys y las viudas estaban de luto (por la salida de José Jerí)”, dijo Yarrow.

La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, calificó la jornada que dio la victoria a Balcázar como “un día muy triste para el país” y responsabilizó a López Aliaga por abrir la puerta al retorno de la izquierda al poder.

Desde la bancada fujimorista, César Revilla aseguró que votaron disciplinadamente por Alva e insistió en atribuir el desenlace al “ego de un irresponsable” de Rafael López Aliaga.
Por su parte, César Acuña, mencionado en el pacto para la victoria de Balcázar, adoptó un tono institucional, invocando al nuevo presidente del Perú a garantizar estabilidad y elecciones transparentes. Mientras tanto, su partido deslizó que votos ocultos de Renovación Popular habrían sido determinantes y que no permitirán ningún intento de indulto ni beneficios para Pedro Castillo ni para Vladimir Cerrón.

El almirante en retiro Jorge Montoya, de Renovación Popular lanzó un mensaje frontal contra cualquier acercamiento con la izquierda, insistiendo en que su bancada no apoyó la lista de Balcázar: “El tiempo pone a cada quien en su lugar (…) Con el comunismo ni a la esquina”.

A su vez, Avanza País cuestionó el rol de López Aliaga y advirtió sobre el riesgo institucional tras la elección: “Este hecho reabre un debate legítimo sobre el rumbo que podría asumir el país en materia económica, institucional y democrática”.
Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)