“La reducción de la pobreza no depende solo del crecimiento, sino de más empleo formal”: avances y retos tras su descenso en el Perú

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La pobreza en el Perú se redujo a 25,5% en 2025, lo que permitió que más de 564 mil personas salieran de esta condición en el último año, según datos del tablero interactivo del Instituto Peruano de Economía (IPE). El resultado refleja una mejora reciente en los indicadores sociales, aunque aún plantea desafíos para consolidar estos avances en el mediano plazo.

De acuerdo con el análisis de la economista Raquel Godoy Cedeño, directora de la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad César Vallejo (UCV), la reducción de la pobreza se dio en un contexto de mayor dinamismo económico, impulsado principalmente por el crecimiento de la inversión privada y del empleo formal privado. “Este resultado se dio en un contexto de mayor dinamismo económico”, señaló, al precisar que la mejora también tuvo un alcance territorial relevante.

En efecto, la pobreza disminuyó en 19 de las 25 regiones del país, lo que evidencia una expansión del crecimiento con impacto en distintas zonas. Sin embargo, la especialista advirtió que el avance debe analizarse con cautela, ya que los niveles actuales aún se ubican por encima del periodo previo a la pandemia.

Antes de la crisis sanitaria, la pobreza alcanzaba el 20,2% en 2019, lo que implica que actualmente existen 2,3 millones más de peruanos en situación de pobreza en comparación con ese año. En ese sentido, Godoy consideró “fundamental consolidar políticas públicas sostenidas que permitan cerrar brechas sociales y fortalecer las capacidades productivas de la población”.

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Crecimiento económico, empleo formal y acceso a servicios

Desde una perspectiva académica, la especialista subrayó que la reducción de la pobreza no depende únicamente del crecimiento económico, sino de la capacidad de traducir ese dinamismo en empleo formal, mejores ingresos y acceso a servicios básicos. Este enfoque también incluye una mayor inversión en educación, salud e infraestructura, factores considerados clave para un desarrollo sostenible.

“En ese contexto, regiones con importante potencial productivo, agroindustrial y comercial, como La Libertad, representan espacios estratégicos para seguir articulando inversión privada, formación de talento humano y desarrollo territorial”, agregó Godoy, al destacar el rol de las economías regionales en la generación de oportunidades.

Decisiones basadas en evidencia y desarrollo regional

El tablero interactivo del IPE también es presentado como una herramienta relevante para el análisis de la pobreza con enfoque territorial, al permitir a autoridades, empresas y universidades evaluar la evolución de los indicadores y tomar decisiones sustentadas en evidencia.

En ese marco, desde la UCV se resalta la importancia de formar profesionales capaces de interpretar datos, analizar la realidad económica y proponer soluciones sostenibles frente a desafíos estructurales como la pobreza, el empleo y el desarrollo regional.

Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)