Miguel Molinari, gerente de cultura de la Municipalidad de Lima, conversa con La República sobre el renacimiento de los teatros Municipal y Segura, que en este 2025 presentan una temporada de ópera y conciertos a la altura de los mejores espectáculos del mundo. Para estar atentos.

Teatros referentes. Teatros presentes en el imaginario popular así se haya asistido a ellos o no. Nos estamos refiriendo a los teatros Municipal y Segura, ubicados en pleno centro histórico de Lima. Para quienes recorremos con frecuencia el centro, hemos podido percibir desde el año pasado un hecho recurrente que los signa: la altísima calidad de sus eventos. Esa impresión se convierte en certeza cuando se ve el programa de la Temporada 2025, con obras como La Traviata (Verdi), Carmen (Bizet), L’enfant et les sortilèges (Ravel), La púrpura de la rosa (Torrejón y Velasco), la zarzuela La tabernera del puerto y Ollanta. A ello, sumemos a verdaderos capos de la actualidad lírica mundial, como Nadine Sierra, Benjamin Bernheim, Jonathan Tetelman y el tenor peruano Iván Ayón Rivas, que formarán parte de esta temporada que marcará un antes y un después para los teatros Municipal y Segura. Para tener más luces al respecto, La República conversa con Miguel Molinari, gerente de Cultura de la Municipalidad de Lima.
-¿Cuál es la diferencia entre esta temporada y las anteriores?
-Yo siempre he sido muy crítico con el hecho de que nunca los teatros peruanos han sido teatros de producción, sino han sido teatros de alquiler. Por lo tanto, los teatros nunca asumían la responsabilidad de llevar adelante proyectos propios, sino simplemente coproducciones, así llamadas coproducciones, que en realidad no eran otra cosa que un alquiler a terceras instituciones, artistas, es decir, venía cualquier artista o cualquier organización y solicitaba determinadas fechas, el teatro veía y, bueno, entraban a una elaboración.

-Has dicho teatros peruanos, en otras palabras: ¿todos los teatros de alquiler?
-En Perú nunca ha habido teatros que produzcan sus propios productos, como teatros no. Es algo curioso porque en cualquier parte del mundo los teatros producen. Por ejemplo, el Teatro Municipal de Santiago, por citarte un ejemplo cercano, produce su propia temporada, no las temporadas de Pedro, Mario y José. Esto no existía.
-¿Es la primera vez que el Municipal, inaugurado en 1920, tendrá una agenda propia?
-Son las primeras temporadas del Teatro Municipal de Lima en su historia. Porque no ha habido antes. Cuando se inauguró el Teatro Forero, así se llamaba el Municipal antes, estaba la compañía del señor Bracale, la compañía del señor Salvati, que tomaban el teatro. El teatro simplemente los cobijaba en el periodo en que se desarrollaba la temporada. Lo que estamos haciendo es tener una programación de lo que es al arte universal, como ópera, ballet, teatro clásico, pero también la apertura a otros espectáculos de calidad. Los teatros adquieren su prestigio a partir de grandes propuestas de temporada.
-Y ¿cómo llegaron a determinar esta temporada? Desde hace un tiempo se notaba que el Municipal y el Segura andaban en otro vuelo.
-Desde el año pasado comenzamos a trabajar la idea de hacer producciones propias. Y así hicimos una Cenerentola, hicimos una Tosca y en coproducción con el Teatro de la Zarzuela de Madrid y el Teatro Municipal de Lima, se construyó la escenografía aquí y se hizo la zarzuela El barberillo de Lavapiés. Tuvo un gran éxito y decidimos este año ir con una programación más grande. Por eso organizamos la Temporada de Ópera 2025.
-El centro de Lima, en cuanto a oferta cultural, se ha vuelto muy llamativo.
-Basta venir los fines de semana, hemos tenido pasacalles con casi 8000 danzantes, los museos del centro tienen una oferta interesante, a la que sumamos ahora la oferta de los teatros. Debo decir que el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, ha promulgado una ordenanza que institucionaliza las temporadas de ópera. De alguna manera, se garantiza la continuidad porque los que estamos aquí, estamos de paso. No queremos que esto sea una anécdota, sino algo que continúe.
-Para que se haga todo esto, es porque hay un público.
-Yo te digo una cosa más interesante todavía. Siempre subestimamos al público y queremos encasillarlo en público para esto, público para aquello, no. La música universal que ha sobrevivido cientos de años y que sigue teniendo vigencia, es justamente universal por eso, porque cruza transversalmente a todos los seres humanos. Todos tenemos derecho, en algún momento de nuestras vidas, a experimentar el acceso al arte universal. Acá no se necesita saber, se necesita simplemente el deseo de conocer.

-A la música clásica se la ve como algo ecléctico.
-Como decía César Vallejo, todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él. La música clásica se inspira en lo popular, en lo tradicional, en las historias de la vida cotidiana y gracias a la genialidad de los compositores se transforma en una obra físicamente superior, pero el éxito de esa creación es justamente en que vuelva a ser popular. Esa transformación tiene que volver al pueblo. Es allí cuando se convierte en universal. Pensemos en La Oda a la Alegría de Beethoven, que sigue emocionando 200 años después de su creación.
-Estamos atravesando una etapa de muchos conflictos en el mundo, pero ¿no te parece que la gente está necesitando más del arte clásico y no del actual o contemporáneo?
-Creo que hay un renacimiento de las expresiones clásicas en el mundo. Aquí en el Teatro Municipal tuvimos a la pianista china Yuja Wang, que es una gran pianista. Pero su look, la manera en cómo se presenta, la hacen ver como una rock star. Se ha desmitificado también la figura del cantante lírico, digamos antiguo, inalcanzable. Hoy en día los artistas líricos se presentan muchísimo más naturales. Es gente común y corriente. La desmitificación de un repertorio que aparentemente podía ser anticuado, resulta ser absolutamente actual. Cuando uno ve una ópera como Carmen, por ejemplo, tenemos un personaje que podría vivir perfectamente el día de hoy, con los mismos problemas, con las mismas situaciones que se dan hoy en día. La historia de Carmen o de Violetta en La Traviata, son historias actuales.
-El arte y la cultura tienen un rol fundamental en estos tiempos.
-Una sociedad que apuesta por el crecimiento, que no solamente se trata del crecimiento económico, que es fundamental, tiene que apuntar al desarrollo espiritual, al desarrollo de la emoción. Como punto central de la sociedad está el ser humano. Entonces, este tipo de experiencias nos proyectan de una manera más noble a la vida. Te hacen crecer como persona y nos ayudan a proyectarnos mejor como sociedad.
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Fechas destacadas de la temporada 2025
Teatro Municipal de Lima
- Benjamin Bernheim: 23 de julio
- La Traviata: 6, 8 y 10 de agosto
- Jonathan Tetelman: 23 de agosto
- Carmen: 29 y 31 de agosto, 2 de septiembre
- Iván Ayón Rivas: 22 de octubre
- Ollanta: 5, 7 y 9 de noviembre
- Nadine Sierra: 24 de noviembre
Teatro Manuel A. Segura
- L’enfant et les sortilèges: 10, 12 y 14 de septiembre
- La tabernera del puerto: 26, 29 y 31 de octubre
- La púrpura de la rosa: 19, 21 y 23 de noviembre
Fuente: Diario La República
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