Mueren más peruanos en accidentes de tránsito que por sicariato en 2026

Personal del Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU) ingresa a un herido a una ambulancia tras el choque de buses en Villa María del Triunfo, Lima. (Captura: Buenos Días Perú / Panamericana)

En lo que va del 2026, los accidentes de tránsito se han convertido en el centro de tragedias. Según cifras difundidas por la Policía Nacional del Perú (PNP), la cantidad de fallecidos en siniestros viales ha superado a los muertos por sicariato en todo el país. Entre el 1 de enero y el 16 de julio, se han contabilizado 1.785 personas muertas en accidentes de tránsito, frente a 1.362 víctimas de homicidio en el mismo período.

El coronel Germán Jesús Amancio Machuca, jefe de la División de Prevención e Investigación de Accidentes de Tránsito de la PNP, remarcó la gravedad del fenómeno. “Desde el inicio del año hasta la fecha, 1.785 personas han perdido la vida en las carreteras y calles del país”, comentó.

Lima encabeza la lista de departamentos con mayor mortalidad vial, con 294 fallecidos y 263 accidentes registrados. Le siguen la ciudad de Juliaca, con 149 muertos, y Arequipa, con 130 víctimas fatales. El fenómeno afecta tanto a grandes urbes como a ciudades intermedias y zonas rurales, donde el transporte público y particular comparte rutas con vehículos menores y peatones.

La tendencia nacional se replica en las regiones. En la sierra sur, por ejemplo, se han reportado accidentes con hasta 10 muertos en un solo hecho, una situación frecuente en rutas donde circulan combis, cústeres o buses interprovinciales.

“Esta cifra nos muestra la persistencia de este problema, pero también una ligera reducción respecto al 2025”, observó Pedro Olivares, director de Seguridad Vial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), para el diario El Comercio.

Hijo salva de la muerte a su padre lanzándole un vaso a sicario que lo iba a asesinar dentro de cebichería en Barranca. (Foto: América TV)

Causas, normativas y el desafío de la seguridad vial

De acuerdo con las autoridades, la imprudencia del conductor es la principal causa de los siniestros viales, seguida por el exceso de velocidad. “El exceso de velocidad se redujo de 26% a 22%, lo que deja a la imprudencia como la causa principal, relacionada con maniobras peligrosas”, explicó Olivares. Además, el consumo de alcohol está presente en el 7% de los casos, con mayor incidencia en regiones como Puno y Cajamarca.

La problemática también involucra a los peatones. El coronel Amancio Machuca señaló que muchas tragedias ocurren porque los transeúntes evitan los puentes peatonales y descuidan las normas básicas de seguridad.

Por ello, la PNP ha iniciado campañas de prevención como “Cultura vial para todos”, enfocadas en conductores de vehículos menores y en la entrega de material informativo.

El marco normativo vigente exige que bicimotos, tricimotos y motos eléctricas cuenten con placa única, SOAT y licencia de conducir tipo B, además del uso obligatorio de implementos de seguridad. Estos vehículos no pueden circular por ciclovías, sino por la calzada. En contraste, scooters y bicicletas sí están habilitados para utilizar las ciclovías, en cumplimiento de la normativa del MTC.

La infraestructura vial también aparece como un factor relevante, como en Pasamayito, que une Comas con San Juan de Lurigancho, la carencia de sistemas de contención y señalización ha propiciado numerosos accidentes.

Además, la reciente prórroga para ampliar la vida útil de ciertas unidades de transporte público hasta 2031 alimenta el debate sobre cómo las políticas públicas pueden impactar en la seguridad de los usuarios.

Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)