Perú decide si censura a José Jerí y cambia de presidente por octava vez en casi diez años

Lima, 16 feb (EFE).- El presidente interino de Perú, el derechista José Jerí, podría estar en sus últimas horas en el cargo si este martes triunfan una serie de mociones de censura que derivarían en su destitución y en el octavo cambio presidencial en el país andino en casi una década, cuando faltan menos de dos meses para las elecciones generales.

Jerí, que en su condición de presidente del Congreso ascendió a la Presidencia del país en octubre pasado para relevar a la destituida presidenta Dina Boluarte (2022-2025) y llevar las riendas de Perú hasta las nuevas elecciones, puede ver finalizado su mandato antes de tiempo por las investigaciones abiertas en su contra con apenas cuatro meses como gobernante.

Las mociones de censura contra el transitorio mandatario se han acumulado en las últimas semanas a medida que su popularidad va cayendo, un efecto que ha provocado que los partidos conservadores que tienen mayoría en el Congreso, y que inicialmente respaldaron a que Jerí asumiera la Presidencia, ahora buscan distanciarse a pocas semanas de los comicios.

Solo el fujimorismo, que es el partido más grande dentro del hemiciclo peruano, mantiene su apoyo explícito a Jerí, incluso cuando la Fiscalía le ha abierto investigaciones por tráfico de influencias, al presuntamente haber mantenido reuniones semiclandestinas con empresarios chinos que son contratistas del Estado y de la propia oficina presidencial.

Una serie de vídeos de cámaras de seguridad revelaron que Jerí acudió el 26 de diciembre a cenar, encapuchado, con la aparente intención de no ser reconocido, a un chifa – restaurante de comida tusán (peruano-china) – del empresario Zhihua ‘Johnny’ Yang, a cuya tienda llegó también el 6 de enero, horas después de que ese local hubiera sido clausurado por las autoridades municipales por incumplir normativas locales.

Luego también salieron a la luz una serie de contrataciones de funcionarias que previamente habían mantenido reuniones en el Palacio de Gobierno de Lima con el mandatario, una de ellas durante toda la noche de Halloween, de acuerdo a los registros oficiales de ingreso y salida de personas de la sede presidencial.

Jerí entró al Congreso peruano en las elecciones de 2021 como suplente del inhabilitado expresidente Martín Vizcarra (2021-2024) tras sacar algo más de 11.600 votos, y en pocos meses pasó de ser un congresista raso del derechista partido Somos Perú a dirigir comisiones, luego presidir el Congreso entero, y de ahí saltar a la Presidencia tras la destitución de Boluarte.

Antes de ser presidente del Congreso, le fue archivada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, una denuncia de violación presuntamente ocurrida a finales de 2024, y también ha sido acusado de presunto enriquecimiento ilícito por supuestamente pedir sumas de dinero a cambio de impulsar proyectos de ley en la comisión de Presupuesto.

Jerí sostiene que su eventual destitución debe ser con 87 votos, equivalentes a dos tercios de la cámara, conforme exige la Constitución para los presidentes elegidos por voto popular, pero una ley emitida por el propio Congreso establece que, en estos escenarios, el presidente de la República no pierde su condición de presidente del Congreso.

Así, las mociones presentadas plantean censurarlo como presidente del Congreso, lo que automáticamente le hace perder la investidura de jefe de Estado.

En caso de que triunfen las mociones, existe un gran dilema sobre el o la congresista que debería asumir la Presidencia. El nombre con mayor fuerza es la derechista Maricarmen Alva, una figura polémica que ya presidió el Congreso en 2021 y fue una de las caras que lideró la oposición contra el izquierdista presidente Pedro Castillo (2021-2022). EFE

Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)