
Un sismo de magnitud 7.2 con epicentro en Coracora, Ayacucho, se registró este 20 de agosto y fue percibido en varios departamentos del Perú, según informaron el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) y el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El evento sísmico, que tuvo lugar a 108 kilómetros de profundidad, generó preocupación en la población y reabrió el debate sobre si estos movimientos permiten aliviar el riesgo de un terremoto de mayor magnitud en la región costera.
El jefe del IGP, Hernando Tavera, aclaró directamente la interrogante que domina el debate público tras este tipo de eventos. En declaraciones recogidas por RPP Noticias, Tavera descartó que el sismo registrado en Ayacucho sirva para liberar energía acumulada y disminuir la probabilidad de un sismo de mayor magnitud frente a la costa peruana.
“El sismo de Ayacucho tiene su epicentro en continente a una profundidad de 108 kilómetros y el sismo que todos conocemos que puede ocurrir en cualquier momento tendría su epicentro en el mar, en el océano. Son procesos completamente diferentes”, explicó el titular del IGP.
Características del evento
El reporte oficial del IGP detalla que el sismo ocurrió a las 13:00 horas del 20 de agosto de 2026, con epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, departamento de Ayacucho. La magnitud fue de 7.2 y la profundidad alcanzó los 108 kilómetros. El movimiento telúrico fue percibido con intensidad III-IV en Coracora y tuvo un radio de percepción que abarcó varias regiones, incluida Lima.
Según el COEN, el sismo fue sentido entre moderado y fuerte en distintos departamentos. Hasta el momento, el monitoreo oficial continúa en zonas vulnerables, aunque no se han reportado daños estructurales.
“La información que hemos recolectado hasta el momento es que la población ha salido rápidamente a las calles, un poco preocupada, pero aparentemente no hay ningún tipo de daño estructural. Estamos continuando con la evaluación”, afirmó Tavera, citado por RPP Noticias.
La influencia de la profundidad en el impacto
De acuerdo con las declaraciones del jefe del IGP, la profundidad del sismo fue un factor determinante en la percepción del movimiento en zonas alejadas del epicentro y en la reducción de daños en superficie.
“Sí, 108 kilómetros. Eso nos ayuda porque evidentemente el nivel de sacudimiento de la superficie es menor y a la vez el sacudimiento del suelo es percibido a distancias muy grandes, como Lima”, precisó Tavera en diálogo con RPP Noticias.
En el caso de Coracora, ubicada en una zona andina, Tavera señaló que los suelos semicompactos habrían favorecido la respuesta positiva de las estructuras, lo que coincide con la ausencia de reportes de daños materiales. “Coracora es una zona andina. Es posible que los suelos sean un poco semicompactos. Esperemos que hayan respondido de manera adecuada y no haya daño estructural”, sostuvo el especialista.
Reacciones y monitoreo en tiempo real
El COEN informó que el monitoreo continúa en las zonas consideradas vulnerables, en coordinación con las autoridades locales y regionales. Hasta el momento, la percepción generalizada se ha limitado a un susto entre los habitantes, sin consecuencias graves.
“No hay reporte sobre daños y eso es bueno, porque sino ahorita ya sabríamos de algo. Parece que no ha sido más allá que un susto para la población”, puntualizó Tavera, de acuerdo con información publicada por RPP Noticias.
Diferencias entre los sismos continentales y costeros
La inquietud sobre si un evento de esta magnitud en el interior del país puede reducir el riesgo de un megaterremoto en la costa fue abordada de manera enfática por el titular del IGP.
“El sismo de Ayacucho tiene su epicentro en continente a una profundidad de 108 kilómetros y el sismo que todos conocemos que puede ocurrir en cualquier momento tendría su epicentro en el mar, en el océano. Son procesos completamente diferentes”, reiteró Tavera, según lo difundido por RPP Noticias.
Este señalamiento responde a una duda común entre la población, que suele asociar la ocurrencia de grandes sismos en el interior del país con una supuesta liberación de energía tectónica que podría mitigar el riesgo de un evento mayor en el litoral. Las autoridades científicas insisten en que ambos procesos tienen orígenes y dinámicas distintas.
Datos oficiales y contexto
El reporte sísmico emitido por el IGP, compartido en sus canales oficiales, confirmó todos los parámetros técnicos del movimiento telúrico: magnitud, profundidad, intensidad y localización exacta.
Los equipos del COEN y del IGP mantienen activa la vigilancia en la zona del sismo, mientras la población permanece atenta a las recomendaciones de las autoridades.
Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)
