“El dueño del arroz en el Perú es un hombre muy poderoso”: la verdadera razón del paro arrocero apunta al norte

Perú produce anualmente unas 2,2 millones de toneladas de arroz pilado (limpio) y 3,5 millones de toneladas de arroz en cáscara. Las importaciones no pasan del 7%.

Desde el 25 de mayo, miles de arroceros bloquean carreteras en al menos nueve regiones del Perú, en demanda de una declaratoria de emergencia del sector agropecuario, la suspensión de importaciones, la reducción del costo de fertilizantes y acciones ante el fenómeno de El Niño.

Sin embargo, la crisis no obedecería al ingreso masivo de arroz de la India y otros países asiáticos, sino al colapso de precios por el exceso de oferta de una sola variedad, sumado al rechazo del mercado por la baja calidad de ese grano.

Nopal, el arroz de la discordia

El conflicto no se explica por una sobreproducción nacional ni por un ingreso masivo de importaciones, sino por una crisis focalizada en la selva peruana, según fuentes del sector.

Más del 70% del arroz sembrado en esa región durante la campaña 2025 correspondió a la variedad Nopal, desplazando a otras variedades tradicionales, como Valor (25%) y Ferón (5%).

Perú exporta arroz solo en épocas de excedente (principalmente a Colombia), pero no es competitivo frente a Uruguay, Tailandia o India por altos costos de producción y falta de subsidios.

Esta apuesta por una sola variedad, con rendimientos de 10 a 12 toneladas por hectárea (frente al promedio habitual de 7 a 8), generó un exceso de oferta que saturó el mercado local.

Para empeorar las cosas, el arroz Nopal, proveniente del norte, ha sido ampliamente rechazado por los consumidores debido a que, al cocinarse, “se vuelve mazacote y carece de sabor”.

El resultado fue la acumulación de inventarios y una abrupta caída de precios, con el kilo de Nopal en chacra cotizándose entre 0,50 y 0,90 soles en abril de 2026, muy por debajo del umbral de rentabilidad.

Un arroz que el mercado no quiere: la promesa del norte que desató la crisis

La expansión de Nopal en la selva peruana tiene su origen en los grandes grupos semilleros del norte, particularmente de la Hacienda El Potrero, que promovieron su adopción entre los productores amazónicos a partir del año pasado.

Estos actores, con fuerte presencia en la cadena arrocera nacional, lanzaron la variedad resaltando su alto rendimiento y capacidad de adaptación en diferentes regiones.

Incluso, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI) advirtió el escenario en una nota técnica de diciembre. “El dueño [de la hacienda y el arroz en mención] es un hombre muy poderoso», dijo la fuente.

¿Cuál es el nivel de las importaciones de India y China? Solo 1.200 toneladas anuales, destinadas a nichos de mercado (arroz basmati, de alto precio).

Sin embargo, los resultados no fueron los esperados. Mientras Nopal sufrió rechazo, las variedades tradicionales como Valor y Ferón se mantienen por encima de 1 sol por kilo, llegando hasta 1,30 soles según la zona y la calidad.

Por tonelada, el precio histórico del arroz en chacra era de 1.200–1.300 soles, pero para el Nopal cayó hasta 650 soles y, en casos extremos, a 550 soles.

La falta de aceptación en el mercado interno, sumada a la venta mayoritariamente a granel, obligó a los molineros a mezclar Nopal con otras variedades y recurrir a técnicas como doble añejamiento y uso de colorantes para intentar mejorar su apariencia y textura.

El problema con la franja de precios

Aunque parte de los arroceros le echen la culpa al arroz extranjero, los datos oficiales muestran que las importaciones representan menos del 7% de la producción nacional pilada.

En 2025, Perú importó entre 130.000 y 150.000 toneladas, principalmente desde Uruguay y Brasil, mientras que el volumen proveniente de India y China es marginal y destinado a nichos específicos.

¿Es mucho? Juzgue usted: el país produce anualmente unas 2,2 millones de toneladas de arroz pilado (limpio) y 3,5 millones de toneladas de arroz en cáscara.

Además, la franja de precios ha iniciado ya una escalada aranceles a la importación, situándolos en hasta 294 dólares por tonelada en marzo de 2026. Evolución de aranceles desde mayo de 2025:

  • Mayo: 75 dólares/tonelada.
  • Posteriormente: 95, 100 y 150 dólares/tonelada.
  • Enero 2026: 199 dólares/tonelada (nueva tabla aduanera).
  • Febrero 2026: 202 dólares/tonelada.
  • Marzo 2026: 294 dólares/tonelada.

El mecanismo protege a los productores nacionales, pero si se eleva demasiado puede causar conflictos comerciales ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Hay productores que quieren que la franja suba a 300 dólares, eso es imposible. Países como Uruguay, Brasil o Tailandia podrían llevarnos a la OMC, como nos llevó en su momento Guatemala por el azúcar”, continuó la fuente.

La franja de precios es un mecanismo que aplica un arancel variable cuando el precio internacional cae por debajo de un mínimo mensual.

La presión política empuja al límite al Gobierno

Como consecuencia, el conflicto gremial en el sector arrocero se ha agudizado en las últimas semanas, con disputas abiertas entre la Asociación de Productores de Arroz del Perú (APEAR) y federaciones regionales por la representatividad y la conducción de las protestas.

La presión política sobre el gobierno se ha centrado en la exigencia de endurecer la franja de precios para frenar las importaciones, una medida que podría sumar nuevas tensiones en el escenario comercial internacional.

Antes de que escalara la protesta, el propio MIDAGRI ofreció la compra de 410 toneladas de arroz nacional por S/1,4 millones, operativos contra el comercio desleal y el despliegue de comisiones técnicas para agilizar registros y facilitar el acceso a créditos estatales.

Los gremios calificaron estas acciones como insuficientes frente a la magnitud de la crisis y hasta el día de hoy mantienen sus principales demandas, con la protesta activa en distintas regiones del territorio.

Originalmente publicado en: Infobae.com – [Link original](Leer más)