Categoría: Cultura

  • Padres de Piura a funcionarios de Wasi Mikuna: “No son animales los que están comiendo, son niños”

    Más de 80 alumnos de primaria y secundaria resultaron intoxicados después de recibir el desayuno del programa Wasi Mikuna. Padres culpan a ineficiencia y corrupción en el Estado.

    “El Estado manda una comida pésima para los niños. No son unos animales los que están comiendo”, exclamó una madre de familia en medio de los gritos y llantos de niños en el centro de salud de Pachitea, del distrito de Piura, quienes llegaron con signos de intoxicación tras consumir alimento del programa alimenticio Wasi Mikuna (ex Qali Warma).

    La mañana del 3 de abril, arribaron al establecimiento 85 alumnos del nivel secundario y primario de la institución educativa Elvira Castro de Quiroz. Los menores presentaban síntomas propios de una intoxicación, los que aparecieron 30 minutos después de haber consumido el desayuno del programa Wasi Mikuna.

    El director de la institución educativa, Luis Córdoba Calle, recreó las primeras horas de la mañana previas a la intoxicación. El desayuno, preparado por dos cocineras contratadas por la escuela, consistió en arroz, un bebible de harina de plátano y una conserva de atún de la marca Karpez.

    “A las 9:30 a. m. comenzaron a presentar síntomas. Los alumnos presentaron picazón en el cuerpo, ronchas y dolor intenso de estómago”, enumeró la autoridad escolar, quien responsabiliza a la conserva de atún por esta intoxicación masiva. En esa línea, acotó que se interrumpió la distribución de estos alimentos.

    Mientras el director brindaba estas declaraciones, los estudiantes no dejaban de llegar al centro de salud y los padres de familia se mostraban indignados. A los gritos, los progenitores señalaban que “la presidenta y sus congresistas” tendrían que alimentarse con los productos de Wasi Mikuna. “Dénselos a sus hijos, estamos cansados de tanta corrupción”, gritaron a las cámaras.

    “Han salido tantas noticias del mal estado de estos alimentos. Yo le decía a mi hija, no comas, pero ella terca me decía que les bajaban puntos si no comía. Varias instituciones han reclamado y ya existen casos de intoxicación por estos alimentos. Vamos a exigir que ya no les den más de esa comida”, aseveró Katixa Delgado Sánchez, madre de una adolescente de 14 años. La mujer también criticó el proceder de la institución educativa, ya que solo se enteró del mal estado de su hija por otra madre de familia.

    Colapso de centro de salud
    El doctor Julio Barrena Dioses, jefe del centro de salud de Pachitea, informó que tuvieron que suspender todas las atenciones en el establecimiento debido a la llegada masiva de pacientes. Apunto que han debido hacerse presentes médicos de SAMU y de otras postas, ya que el personal de planta no se daba abasto.

    “La mayoría (de los alumnos) llegaron desesperados por la picazón. Un 70% de los afectados comenzó a presentar náuseas y vómitos. Algunos pocos presentaron subida de presión y taquicardia, a estos los referimos a otros centros para poder seguir recibiendo pacientes”, expuso el médico, quien añadió que hasta el momento ninguno de los intoxicados presentó un cuadro más grave.

    Un total de 85 niños fueron a centro de salud de Pachitea, el cual colapsó. Foto: Almendra Ruesta – La República.
    Un total de 85 niños fueron a centro de salud de Pachitea, el cual colapsó. Foto: Almendra Ruesta – La República.

    Por su parte, la autoridad máxima de la Dirección Regional de Salud, Yoel Julca Chamba, comentó que se activó el protocolo para trasladar a los pacientes hacia otras postas, por medio de patrulleros y ambulancias. Los alumnos fueron llevados a los centros de salud de Castilla, Tacala, María Goretti, San Pedro Santa Julia y Los Algarrobos.

    Cabe señalar que hasta la posta llegó la Fiscalía de Prevención del Delito, así como personal de la Contraloría General y del programa Wasi Mikuna, quienes evitaron brindar declaraciones. A la par, personal del Ministerio Público arribó a la escuela en el sector de Ejidos de Huan, donde tomaron muestras de los alimentos.

    Más intoxicaciones ligadas a Wasi Mikuna
    El ultimo lunes 2 de abril, 18 escolares de las instituciones educativas N° 16211 y N°16210 de la ciudad de Bagua Grande, en la provincia de Amazonas, fueron trasladados de emergencia a los hospitales Santiago Apóstol y El Buen Samaritano tras presentar síntomas como picazón en el cuerpo y dolor estomacal luego de consumir leche sabor a vainilla y pan con queso y leche, desayuno facilitado por Wasi Mikuna. Todos los menores ya fueron dados de alta.

    Paralizan lotes
    Nadya Villavicencio Callo, directora ejecutiva del programa estatal, informó que se han paralizado la distribución de la conserva de pescado y el bebible de harina de plátano mientras se llevan a cabo las investigaciones en Piura. Una medida similar se tomó en Bagua Grande con los alimentos implicados en el incidente.

    Fuente: Diario La República.

  • Los juegos vinculantes: sobre la exposición «Una costumbre» de Nadia Arce

    Entre resina y tinta, la joven escultora peruana Nadia Arce Cerna crea obras que cuestionan el cuerpo, la memoria y los vínculos, apostando por lo sensorial en un mundo donde predomina lo digital.

    En la escena del arte peruano emergente, el nombre de Nadia Arce Cerna empieza a resonar. No es común encontrar artistas tan jóvenes con una visión tan clara de su práctica y su lugar en la escena. A sus 22 años y aún estudiante de escultura, su obra ya ha captado la atención de coleccionistas fuera del país, algo poco común en artistas que aún no han egresado. Su producción artística transita entre lo físico y lo digital, aunque, actualmente, su interés está enfocado en lo tangible. En su más reciente muestra en Casa Fugaz, Una costumbre, son sus esculturas en resina y sus dibujos los que marcan el pulso de su propuesta.

    Sus piezas escultóricas exploran los vínculos humanos desde una perspectiva que no es pesimista, pero sí incisiva. “Una costumbre” representa relaciones codependientes, esos lazos que con el tiempo se vuelven tan apretados que terminan limitando a quienes los conforman. En sus palabras, la obra puede leerse también como la creación de un ente propio, un “ser monstruoso” que existe más allá de sus partes individuales. “Juegos de mesa”, por otro lado, juega con la maleabilidad del material para evocar dinámicas relacionales en las que el control, la competencia y la repetición definen los intercambios humanos.

    El uso de la resina no es casual. Arce Cerna encuentra en este material una plasticidad que le permite deformar la anatomía y construir imágenes con una fuerte carga simbólica. Se siente cómoda con la materialidad, mencionando que trabajar con resina es para ella una experiencia similar a jugar con plastilina y recortes. Aunque está abierta a incorporar nuevas tecnologías en el futuro, por ahora su interés sigue enfocado en la sensación de modelar, de dar forma con las manos. Su proceso recuerda a la versatilidad de artistas como David Altmejd, cuyas esculturas desafían la representación figurativa tradicional al jugar con lo fragmentario y lo orgánico, o a la obra de Johanna Hamann, con su exploración de la fragilidad del cuerpo. Además, la poesía ha sido una influencia importante en su mirada artística, algo que se traduce en la forma en que aborda la expresión corporal y simbólica en su obra.

    En paralelo, sus dibujos en tinta sobre cartulina revelan una faceta más íntima, pero igualmente crítica. En obras como “A cuclilla” y “Charco”, la presencia del cuerpo es recurrente, pero siempre en situaciones de tensión o incomodidad. Estas imágenes parecen capturar momentos de pausa o resistencia dentro de un mundo que no se detiene. Su trazo suelto, a ratos casi impulsivo, dialoga con su visión del arte como un espacio de reflexión sobre lo que nos rodea.

    “Me interesa el tema de la memoria, de cómo ciertos momentos quedan marcados en el cuerpo y en la mente”, comenta la artista. Su trabajo no solo documenta experiencias, sino que igualmente las transforma en símbolos visuales de vivencias compartidas. En este sentido, su obra se acerca a la idea de memoria colectiva que desarrolla Maurice Halbwachs, quien plantea que la construcción del recuerdo siempre es un acto social.

    Fuente: Diario La República.

  • 73 cartas de mujeres escritoras e intelectuales

    No es que la epístola sea un género para mujeres, es el género que ellas han sabido desarrollar a causa de las imposiciones sociales.

    Durante no poco tiempo, la epístola fue el medio usado por muchas mujeres para expresar su anhelos y deseos, en especial durante el siglo XIX. La presión social era tan fuerte que no estaba del todo bien visto que las mujeres destaquen en otros ámbitos de la vida más allá de las responsabilidades del hogar. No tuvieron otra opción que escribir cartas y mandarlas, la mayoría de las veces, de forma clandestina para evitar lo que serían cantadas represalias. Lo dicho no es prerrogativa local, por cierto.

    La epístola es un registro muy rico que cuenta con grandes nombres en su aún joven tradición. La epístola no solo es escritura, sino del mismo modo complicidad con uno mismo. No es extraño, entonces, que más de una artista e intelectual se haya animado a sacarle todo el jugo posible, porque ofrecía una coraza contra la mirada condenatoria.

    Muchas mujeres escribieron cartas, pero por extraño que parezca pese al interés en las cartas, aún tenemos insuficientes títulos que le brinden el peso y la levadura que merece.

    En este sentido, no dejemos de saludar la aparición de Mujeres escritoras. Epístolas (Bicentenrio Casa Editorial), compilado por Giovanna Signari, quien nos presenta 73 cartas escritas por 42 escritoras peruanas y extranjeras.

    La distribución de las cartas está dividida por décadas (1880, 1890, 1900, 1910, 1920, 1930). La estructura no pudo ser más perfecta, ya que nos permite contextualizar mejor el escenario en que fueron escritas estas misivas, las cuales tienen todos los tonos narrativos.

    La presente publicación está conformada por las cartas de Clorinda Matto de Turner, Amgélica Palma, Blanca de los Ríos, Carmen de Burgos, Concha Espina, Dora Mayer de Zulen, Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou, Juana Rosa de Amézaga, Mercedes Cabello de Carbonera, Mercedes Gallagher de Parks, Teresa González de Fanning, entre otras.

    No es que la epístola sea un género para mujeres, es el género que ellas han sabido desarrollar a causa de las imposiciones sociales. De la selección de Signari, hemos releído las misivas de Cabello de Carbonera, Gabriela Mistral, González de Fanning y, como tenía que ser, la de la gran poeta uruguaya Juana de Ibarbourou a Angélica Palma. Todas las cartas proyectan lo que vemos poco hoy: sororidad. Muy bueno.

    Fuente: Diario La Rpública

  • ‘Ecosistemas al límite’: una mirada fotográfica al cambio climático en los paisajes de Áncash

    La muestra invita a los visitantes a descubrir cómo el cambio climático está transformando los ecosistemas andinos de Áncash, y también a las comunidades que dependen de ellos.

    La laguna Conococha, el bosque de Chepita, el nevado Pastoruri y el bosque de piedras Hatun Machay son los protagonistas de Ecosistemas al límite, una exposición fotográfica que revela la belleza y fragilidad de cuatro ecosistemas únicos de Áncash. Esta muestra gratuita, que estará abierta al público del 2 al 5 de abril en el Centro Cultural de Huaraz, presenta impresionantes paisajes como nunca antes vistos.
    “Cada imagen captura no solo un paisaje en transformación, sino también la realidad de las comunidades que dependen de ellos. A través de la fotografía, estas voces pueden llegar más lejos y recordarnos la urgencia de proteger nuestro entorno”, comenta Waldir Giraldo Ordóñez, fotógrafo responsable de la exposición.

    Organizada por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) en colaboración con la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) de Áncash, la muestra nace del trabajo de campo realizado para el pódcast Ecosistemas al límite, disponible en Spotify. Este proyecto revela cómo el cambio climático impacta directamente la vida de las comunidades que habitan estos paisajes naturales.

    ¿De qué trata Ecosistemas al límite?
    “Este evento es una oportunidad para resaltar la estrecha relación entre el cambio climático y nuestra cotidianidad. Los testimonios de protagonistas locales nos invitan a reflexionar sobre cómo la crisis climática afecta sus vidas y pone en riesgo sus medios de subsistencia”, explica Angélica Gómez, asistente legal de la SPDA.

    La inauguración de Ecosistemas al límite será el miércoles 2 de abril a las 10 a. m. y contará con la presencia de especialistas en conservación ambiental y cambio climático. Participarán representantes del Gobierno Regional de Áncash, la ATFFS Áncash y el SERNANP – Parque Nacional Huascarán, quienes compartirán sus perspectivas sobre la urgencia de preservar estos ecosistemas.

    Además, se presentará el reportaje radial Ecosistemas al límite, y miembros de las comunidades locales relatarán de primera mano cómo el cambio climático está afectando sus territorios y formas de vida. Será un espacio de reflexión y aprendizaje que invita a entender la magnitud de los desafíos ambientales y la importancia de tomar acción ahora.

    Fuente: Diario RPP

  • ¿Acaso César Vallejo quiso morir en París?

    Historia literaria. ¿Vallejo quiso morir en París? Sus cartas demuestran que su deseo mayor era regresar a Perú, pero no lo hizo porque sabía que iba a regresar a la cárcel.

    Parece un cuento, y lo es. Lo ha dejado escrito el fiscal de Trujillo, doctor Francisco Quiroz Vega (1921): a pedido de Vallejo, Pedro Losada ha sido conducido desde Santiago de Chuco hasta Trujillo. Es el único testigo de los acontecimientos y, por ende, sus palabras van a exonerar de culpa al poeta.

    Según Quiroz, “Losada venía amarrado de los pies a la cincha de la montura del caballo”. Sin embargo, después de diez días de trote y un poco antes de llegar a la ciudad, milagrosamente, el hombre ha levitado un momento, ha sido asesinado en el aire y los gendarmes han resultado absueltos.

    Eso significa que, ultimado el testigo, no hay para César Vallejo una forma de probar su inocencia. De todas formas, Vallejo fue permitido de salir de prisión con una orden de libertad que el código de entonces llamaba “provisional”.

    En Europa, no hubo momento en que no quisiera regresar al Perú. Tampoco hubo un instante en que el fantasma peruano dejara de perseguirlo.

    “Doctor: Mi expediente ha vuelto al tapete negro del Tribunal de Trujillo”. Así comienza la carta en que César Vallejo, en París, le ruega a su abogado hacer seguimiento de su caso. Además, una misa al apóstol Santiago, completaría la tarea.

    Esa carta y muchas otras desmienten la suposición de que Vallejo no hubiera querido regresar al Perú. La verdad es que el juicio contra él no había terminado. En realidad, si hubiera regresado al Perú, las puertas macabras de la cárcel lo habrían esperado para no volver a abrirse.

    En octubre del año 2006, cuando escribía mi novela Vallejo en los infiernos, acudí al despacho del doctor Walter Vásquez Bejarano, por entonces presidente de la Corte Suprema del Perú, para confiarle las investigaciones que yo había hecho y la necesidad de reivindicar al autor de Trilce.

    Con simpatía e inteligencia, el magistrado acogió mi inquietud y la hizo suya. Hay que resaltar, además, que el doctor Vásquez procede de Santiago de Chuco como el poeta y, al parecer, hay entre ellos algunos lazos de parentesco.

    Lo cierto es que este juez avanzó todo lo que pudo en la tarea, hasta que tuvo que dejar el cargo. Su relevo, el Dr. Francisco Távara Córdova, culminó lo que buscábamos y, por fin, le dio la libertad a César Vallejo.

    Vallejo, de juez a injusto reo

    La prisión que sufrió Vallejo en la cárcel de Trujillo, desde noviembre de 1920 hasta febrero de 1921, fue no tan solo injusta y criminal, sino el resultado de un juicio penal contra él en el que se festinó todos los trámites, se inventó testigos (o se les eliminó) y se perpetraron aberraciones jurídicas con el solo fin de condenarlo.

    A Francisco Távara, presidente de la Corte Suprema desde enero del 2007, se debe el final descubrimiento de la verdad y el desagravio por los 112 días de prisión injusta que sufriera Vallejo.

    Desde sus primeros días al frente del Poder Judicial, el Dr. Távara ordenó que se hicieran estudios sobre el expediente y verificó en él todas las aberraciones que acabo de citar.

    Más todavía, el auxilio de su investigador histórico, Jorge Kishimoto, le permitió encontrar el nombramiento de Vallejo, en 1916, como juez de paz de primera nominación de Trujillo.

    Távara es hombre decidido. Fue su madre quien, en las alturas de Frías, Piura, le enseñó a leer y le dijo en secreto que la poesía es el mejor camino para ser bueno y ser justo.

    Había que hacer algo y lo hizo. Con el apoyo del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, expidió una resolución que reconocía a Vallejo como juez de paz y lo desagraviaba de la injusta prisión que había sufrido.

    Vallejo no pudo regresar jamás al Perú. Tanto el odio de los dueños de Santiago de Chuco como el afán de escarmentar a los jóvenes de su generación atraídos por el socialismo habían provocado, en 1920, la causa que llevó al apresamiento que pudo costarle la vida al poeta y que le impidió luego regresar.

    El abogado de Vallejo no pudo apoyarlo. Tuvieron que pasar cien años para que el propio presidente de la Corte Suprema, junto con el Poder Judicial en pleno, reivindicaran el nombre del poeta y dejaran en libertad también su derecho a ser eterno.

    Fuente: Diario La República

  • Hugo Riveros, promotor cultural en Arequipa: “El teatro en una forma de vida”

    Hugo Riveros Morales, promotor cultural y director de Teatro Umbral, vive el teatro como una forma de vida. Con más de 40 años de trayectoria, ha impulsado el renacer de las tablas en Arequipa, atrayendo a un público diverso y joven. Aunque persisten desafíos, su visión apuesta por un teatro de calidad que refleje la identidad arequipeña.

    Para Hugo Riveros Morales, director de Teatro Umbral y una de las figuras más emblemáticas de la escena cultural arequipeña, el teatro no es solo una expresión artística, sino una forma de vida. “El teatro es una ilusión que me impulsa todos los días. Cuando pierda esa ilusión, dejaré de hacer teatro”, afirma Riveros, quien lleva más de 40 años dedicado a las artes escénicas. Su pasión y compromiso han sido fundamentales para el renacer del teatro en Arequipa, que hoy vibra con una oferta cultural diversa y de calidad.

    Ha sido testigo de la transformación del teatro arequipeño. Desde los años 80, cuando los grupos teatrales dependían de espacios gestionados por los gobiernos locales y enfrentaban trabas burocráticas, hasta la actualidad, donde las salas independientes han democratizado el acceso a las artes escénicas. “A partir de 2010, hubo una eclosión importante. La economía mejoró, y la gente comenzó a tener recursos para invertir en cultura”, explica.

    Hoy, la Ciudad Blanca se ha consolidado como una de las provincias con mayor producción teatral. “El teatro ha creado un mercado cultural. Hay salas que se llenan, y eso es un indicador de que estamos haciendo algo bien”, destaca Riveros. Este arte vive un momento de efervescencia creativa, impulsado por el trabajo incansable de artistas y agrupaciones que han sabido conectar con su público.

    Además, destaca la gran cantidad de dramaturgos con lava del Misti en las venas, muchos de ellos han presentado sus obras a nivel nacional e internacionales. “En una semana de teatro vi que las 7 funciones, cinco eran de autores arequipeños”, dijo.

    A pesar de los avances, Riveros reconoce que aún hay desafíos por superar, su visión sigue clara: el teatro es un espacio de reflexión, identidad y transformación social. Mencionó que la falta de financiamiento y la necesidad de profesionalizar el sector son algunos de los obstáculos que enfrentan los grupos teatrales. “El teatro tiene que ser de calidad, con técnicas depuradas y actores bien preparados. Solo así podremos crear nuevos públicos y consolidar el mercado cultural”, afirma.

    En este sentido, Riveros enfatiza la importancia de la formación y la disciplina. “El artista tiene una responsabilidad social. Debe ser un ejemplo, un ícono en la sociedad”, mencionó. Además, destaca la importancia de fomentar la colaboración entre los grupos teatrales y de buscar apoyo institucional para garantizar la sostenibilidad de las artes escénicas en la región.

    JÓVENES ABRAZAN LAS TABLAS
    El público arequipeño ha demostrado que aprecia las artes escénicas. “En las temporadas que hemos tenido, las salas casi siempre se llenan. Eso antes era impensable”, comenta Riveros. Quien también aseguró que la mayoría del público son jóvenes. “Ellos están más dispuestos a recibir propuestas culturales, pero también hemos visto que hay una oferta que atrae a personas de todas las edades”, señaló.

    Así mismo, este público es el más interesado en formar parte de las obras. Actualmente, Umbral también cuenta con escuelas: teatro para jóvenes, teatro avanzado e improvisación. Sin embargo, señaló que hay muchas otras labores que se pueden realizar en el estrado. “El teatro es un trabajo en equipo. No solo se trata de actuar; hay espacio para todos los que quieran contribuir a crear algo extraordinario”, afirma.

    EVENTO
    Con el motivo del Día Mundial del Teatro, Umbral presenta la quinta edición del Festival ENTRETABLAS, un evento que reúne a más de 50 artistas y ocho compañías teatrales arequipeñas, junto a dos invitados especiales de Lima: el reconocido actor Edgard Guillén y el cantautor Eme, con su unipersonal “Medioamor/Mediomiedo”.

    Durante 10 días, del 21 al 30 de marzo, el público disfrutará de una selección de obras que abordaron temas como la historia, el amor, la política y la identidad.

    Fuente: Diario Correo

  • Mario Vargas Llosa vuelve a Barrios Altos y recorre los escenarios que inspiraron su novela ‘Cinco esquinas’

    Vargas Llosa también llegó a la casa donde nació Felipe Pinglo, legendario compositor peruano que aparece en su última novela Le dedico mi silencio (2023).

    El escritor peruano Mario Vargas Llosa continúa recorriendo los lugares que inspiraron sus novelas y dieron vida a los personajes de su obra literaria. Esta vez, el Premio Nobel de Literatura visitó Barrios Altos, una de las zonas que comprende el Centro Histórico de Lima.

    ‘Cinco esquinas’
    De acuerdo con las imágenes compartidas en X (antes Twitter) por su hijo Álvaro Vargas Llosa, el autor estuvo acompañado por su nieto Leandro en su recorrido por Cinco esquinas, lugar que da el mismo nombre a su afamada novela de 2016, la cual retrata la sociedad peruana en los años 90.

    La historia comienza cuando Rolando Garro, director de un semanario sensacionalista, intenta arruinar la reputación de un exitoso ingeniero de minas mediante unas fotografías comprometedoras. La novela transcurre en plena era del expresidente Alberto Fujimori y su asesor, Vladimiro Montesinos.

    Mario Vargas Llosa y su nieto Leandro en la zona de Barrios Altos conocida como ‘Cinco Esquinas’.
    Mario Vargas Llosa y su nieto Leandro en la zona de Barrios Altos conocida como ‘Cinco Esquinas’.
    Fuente: X: Álvaro Vargas Llosa

    Mario Vargas Llosa en la Quinta Heeren
    Luego de trasladarse a unas pocas cuadras desde Cinco esquinas, Mario Vargas Llosa llegó a la histórica Quinta Heeren, uno de los primeros complejos residenciales de Lima, construido en la década de 1880. Este lugar también fue sede de las embajadas de Australia, Bélgica, Japón, Francia y Estados Unidos.

    En una imagen, se observa al ilustre miembro de la Academia Francesa sentado en una de las bancas de la plazuela conocida como ‘Las cuatro estaciones’, contemplando el conjunto de majestuosas casonas que fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 1972.

    Mario Vargas Llosa contemplando la plazuela de la ‘Quinta Heeren’.
    Mario Vargas Llosa contemplando la plazuela de la ‘Quinta Heeren’.
    Fuente: X: Álvaro Vargas Llosa

    Su paso por la casa de Felipe Pinglo
    Vargas Llosa también llegó a la casa donde nació Felipe Pinglo, legendario compositor peruano que aparece en su última novela Le dedico mi silencio (2023), obra que explora la pasión por la música criolla y la búsqueda de una utopía cultural en el Perú.

    «Con su nieto Leandro, en Cinco esquinas en Barrios Altos (donde aparece un cadáver y viven dos protagonistas en la novela), paso por la inaccesible casa donde nació Felipe Pinglo (Le dedico mi silencio) y la Quinta Heeren (gracias, administrador, por el acceso)», escribió Álvaro Vargas Llosa en su publicación.

    Fuente: Diario RPP

  • Javier Corcuera: «Los gobiernos reaccionarios tienen un problema con la cultura»

    El reconocido director peruano Javier Corcuera acaba de presentar un documental sobre la artista saharaui Mariem Hassan en el Festival de Cine de Málaga. La Republica conversa con el director sobre este proyecto, también sobre los 25 años de «La espalda del mundo» y brinda un adelanto de su nuevo documental enfocado en la matanza de peruanos en 2022/2023. Atentos a Javier Corcuera.

    Mariem Hassan, la reconocida cantante saharaui, estaba enferma de cáncer y como último acto de conexión con la vida y con sus recuerdos de infancia, decidió pasar una temporada en el desierto, a una zona liberada. Mariem Hassan, además, va más allá de una referencia musical, es prácticamente un símbolo para el pueblo saharaui debido a las luchas que por él llevó a cabo.

    Sobre Mariem Hassan va el último documental, de 15 minutos de duración, del cineasta peruano Javier Corcuera, director de películas calificadas de emblemáticas, como La espalda del mundo (2000), Invierno en Bagdad (2005), Invisibles (2007, estuvo a su cargo el capítulo “La voz de las piedras”), Checkpoint Rock (2009), Sigo siendo (2013) y El viaje de Javier Heraud (2019). Premios de la categoría del Goya, del festival de Málaga, del San Sebastián, entre otros, legitiman a este puñado de películas de no ficción y, claro, también el favor de los espectadores, quienes han convertido a Javier Corcuera en uno de los cineastas peruanos más relevantes de las últimas dos décadas.

    Era el año 2015 y Javier Corcuera filmó a Mariem Hassan, quien le contó los acontecimientos más importantes de su vida y cantó para el proyecto su último tema, “La despedida”. En agosto de dicho año, Mariem Hassan falleció. Con el desierto como escenario, Mariem, aparte de testimonio y música, es poesía visual, en donde el naranja oscuro del desierto establece un diálogo con los fragmentos de animación que nos relatan las luchas del pueblo saharaui, tramos que cuentan con dibujos de la destacada artista Rosamar Corcuera, hermana de Javier.

    Esta es la segunda vez que Javier Corcuera incorpora la animación en su trabajo, pensemos en la contundencia de No somos nada (2021), su documental sobre La Polla Records, legendaria banda española de punk. El pasado jueves 20, Javier Corcuera estrenó, en el marco del Festival de Cine de Málaga, Mariem, que viene recibiendo muy buenas críticas, algo a lo que nuestro cineasta está más que acostumbrado desde los inicios de su carrera. Al respecto, pensemos en La espalda del mundo, su primer documental que en este 2025 cumple 25 años y que volverá a ser proyectado en la primera edición de LimaDocs Festival Internacional de Cine Documental en el mes de mayo, en donde asimismo estrenará Mariem para Perú.

    “La película, en realidad, fue una invitación a hacerla. Mariem Hassan es la más grande cantante de música saharaui y probablemente la representante más importante de la cultura saharaui. Es un símbolo del pueblo saharaui, un símbolo de las mujeres saharauis y su música ha dado vuelta al mundo. Siempre ha sido una cantante comprometida y bueno, se ha ganado ese lugar en la historia de su pueblo. Ella tenía una enfermedad irreversible y a ese momento decidió aislarse en una zona del desierto que está mucho más lejos que los campos de refugiados saharauis, que son trocitos de desierto que los saharauis consiguieron liberar cuando empezó el conflicto con Marruecos que ocupó sus tierras. A ese trocito de desierto, Mariem Hassan, que era de una familia nómada, decidió ir y nos invitó a acompañarla y a convivir con ella unos días para darnos su último testimonio y cantar por última vez”, declara Javier Corcuera para La República.

    Javier Corcuera es un buscador de vidas e historias, y está convencido de que nos hallamos en una etapa propicia para el documental por todo lo que está pasando en el mundo. Este 2025 resulta especial para nuestro cineasta. Al cortometraje Mariem lo acompaña el cuarto de siglo de La espalda del mundo, el documental que lo posicionó desde el saque. “Ha cambiado poco el mundo desde que se hizo La espalda del mundo. 25años después las historias siguen siendo vigentes y esto no es nada bueno. He rodado en el Kurdistán, Palestina, Texas y otros lugares, y veo que no se ha cambiado mucho. Por ejemplo, en la historia de los músicos en Palestina en Checkpoint Rock, se siente ahora un peso mayor por todo lo que está pasando, por este genocidio que sucede ante los ojos de todo el mundo. Es terrible. Yo creo que hemos pasado a otra era. Es una cosa muy peligrosa y obscena. Estamos viendo un genocidio todos los días y no pasa nada, nadie mueve un dedo. Hace poco mataron en un día a 400 personas en Gaza y en Europa nadie ha retirado un embajador”, dice Javier Corcuera sin ocultar su fastidio y preocupación.

    Son tiempos de crisis y para el director no hay otra solución que aferrarnos a la epifanía del arte y de la cultura. “Las artes, en general, siempre son testigos de su época. Hoy está en peligro el espíritu crítico, pero está en peligro muerte, es decir, en el mundo y también evidentemente en el Perú”. Lo dicho calza con la aprobación por insistencia de la ley de cine, realizada el 12 de marzo, a cargo del Congreso. Javier Corcuera no titubea: “Es un retroceso gravísimo, es una ley reaccionaria que tiene como finalidad silenciar a los creadores e imponer un relato que nos impida hablar de lo que queremos hablar. Esta ley ataca a la memoria de nuestro país. Hace tiempo que se viene tramando esto, no es de ahora, hace tiempo que han ido soltando esta idea de cómo reprimir a los creadores, ya sea desde el fujimorismo y desde las fuerzas reaccionarias. Los gobiernos reaccionarios tienen un problema con la cultura. Pero aquí están dando pasos muy grandes porque realmente es una censura directa. Han llegado a plantear barbaridades con esa ley de cine del Congreso. Esto no es solamente en el Perú, en realidad hay todo un movimiento reaccionario en donde el fascismo y la ultraderecha quieren imponer un relato y anular el libre pensamiento, y en eso están subidas todas las fuerzas políticas que están en esa línea. Pero bueno, yo, sinceramente, creo que en el Perú estos momentos pasarán y las películas perdurarán”.

    En un contexto como este, Javier Corcuera precisa que los artistas deben resistir mediante su arte. “No resistir sería traicionarnos a nosotros mismos, a la memoria del país, al libre pensamiento. No podemos ceder ni un centímetro”, dice el director, uno de los más citados por los congresistas que impulsaban esa ley y que calificaban a su documental El viaje de Javier Heraud como un canto al terrorismo.

    Javier Corcuera nunca ha salido de su espacio de acción, lo suyo es el cine de lo real, lo cual le ha permitido dar voz a personas que en otro formato no serían vistas ni escuchadas. “El cine tiene que incomodar siempre y debe tener una mirada. Tú puedes coincidir o no con esa mirada. A mí me interesan determinados autores por su mirada. Que trabajemos con la realidad, no quiere decir que no existe una mirada”.

    Esa mirada, que indica Javier Corcuera, está del mismo modo presente en el último proyecto que está avanzando, uno relacionado con un evento trágico de nuestra historia reciente: la masacre de peruanos y peruanas acaecida a finales de 2022 e inicios del 2023. “Empezamos a rodar la película como tal cuando sucedió el estallido social y las matanzas de este régimen. Este documental es un viaje de memoria. Hacemos películas sobre lo que creemos que es importante y esto es muy importante, porque es muy grave. Estamos hablando del asesinato de mucha gente”, precisa el cineasta de su proyecto aún en marcha.

    -¿Habría que tener una actitud punk para estos tiempos recios?

    -Siempre viene bien porque hay que reaccionar, hay que parar los pies. Estamos hablando de algo que es muy importante, que es nuestro cine. Nuestro cine es la memoria del país. El cine documental es la memoria, el retrato de un país. La ficción, lógicamente, también. Estamos hablando de que quieren anularnos. Hay que tomarse muy en serio esto. Perú está en un buen momento de su cine. Se está produciendo mucho y muy bien, y el cine peruano es reconocido en importantes festivales del mundo. Eso no lo podemos negar.

    Fuente: Diario La República

  • El impacto cultural de la gastronomía peruana en los turistas

    Más que una experiencia culinaria, un viaje a la identidad del Perú.

    La gastronomía peruana se ha consolidado como uno de los principales atractivos turísticos del país, cautivando a visitantes de todo el mundo con su diversidad de sabores y su riqueza cultural. Sin embargo, más allá del disfrute de la comida, la cocina peruana se ha convertido en un puente de conexión cultural, permitiendo que los turistas experimenten vivencias inmersivas que trascienden el plato.

    Según Patricia Rivero, cocinera con más de 30 años de trayectoria y fundadora de La Patricia, la gastronomía peruana no solo atrae visitantes, sino que también brinda una experiencia integral de la cultura local.

    “La cocina peruana es un reflejo de la historia y diversidad cultural del país. Participar en actividades como clases de cocina y visitas a mercados permite a los turistas conocer ingredientes, técnicas y tradiciones que van más allá del simple acto de comer”, señala Rivero.

    Experiencias gastronómicas inmersivas
    Las experiencias gastronómicas que involucran a los turistas en el proceso culinario han cobrado gran relevancia en la oferta turística del Perú. Actividades como:

    👨‍🍳 Clases de cocina con chefs locales.
    🛒 Recorridos por mercados tradicionales.
    🌿 Exploración de ingredientes autóctonos.
    🏡 Degustaciones en casas y huariques tradicionales.
    Estas vivencias permiten una conexión más auténtica con las costumbres del país y ofrecen a los visitantes la oportunidad de comprender la historia y evolución de la cocina peruana.

    La gastronomía peruana: un crisol de culturas
    La cocina del Perú es el resultado de una fusión de influencias indígenas, españolas, africanas, chinas y japonesas, que han dado lugar a platos icónicos como el ceviche, el ají de gallina, el lomo saltado y la pachamanca.

    “Cada receta cuenta una historia y permite entender la creatividad, los ingredientes y la identidad cultural de nuestra nación”, resalta Rivero.

    Un embajador cultural para el mundo
    Más allá del turismo gastronómico, la comida peruana se ha convertido en un símbolo de identidad nacional. Lugares como La Patricia buscan no solo ofrecer platillos tradicionales, sino también transmitir el legado cultural de la cocina peruana a través de experiencias interactivas.

    “Promover la gastronomía es promover la cultura del país. La comida nos une y nos permite compartir nuestras raíces con el mundo”, concluye Rivero.

    La gastronomía peruana no es solo una delicia para el paladar, sino una invitación a descubrir la historia, tradiciones y riqueza cultural de un país que sigue conquistando el mundo a través de sus sabores.

    Fuente: Diario Correo

  • Francia: descubren pintura de Lavinia Fontana, una de las mayores artistas del Renacimiento italiano

    La pintura, hasta ahora atribuida al pintor flamenco del Renacimiento Pieter Pourbus (1523–1584), fue finalmente atribuida a Lavinia Fontana. El lienzo, de formato casi cuadrado, fue legado al museo de Douai en 1857.

    Un museo del norte de Francia hizo público este viernes una pintura de Lavinia Fontana, una de las artistas más importantes del Renacimiento italiano, que había estado en el fondo de sus reservas y se había atribuido erróneamente a un pintor flamenco.

    «Retrato de un caballero, su hija y una sirvienta», un óleo sobre lienzo con tonos oscuros, retrata a una familia burguesa.

    La pintura representa a un padre, vestido de negro, sentado en un sillón, mientras su hija, le ofrece algunas flores. En el segundo plano, una sirvienta deja una cesta de frutas a su lado.

    El hallazgo tuvo lugar en el museo de la Chartreuse, en la localidad de Douai, en el norte de Francia, gracias a un programa de estudio y restauración de su colección de pinturas italianas, lanzado el año pasado con el apoyo de un comité científico compuesto por expertos.

    Entre ellos figuraba Philippe Costamagna, conservador de los museos Fragonard y especialista en arte florentino y romano. Fue el que identificó el lienzo en las reservas.

    Cuadro recientemente descubierto de la artista italiana Lavinia Fontana, titulado
    Cuadro recientemente descubierto de la artista italiana Lavinia Fontana, titulado «Retrato de un caballero, su hija y una doncella»
    Fuente: AFP

    «Me dicen ‘es un cuadro nórdico’, yo digo ‘no, es un cuadro italiano, de espíritu boloñés de principio a fin. Todo lo señala: la niña pequeña con las florecitas, las pinceladas gruesas en el cuello, en la manga (…)’», contó a AFP.

    La pintura, hasta ahora atribuida al pintor flamenco del Renacimiento Pieter Pourbus (1523–1584), fue finalmente atribuida a Lavinia Fontana.

    «El cuadro está en un estado formidable, no ha sido mal restaurado en el pasado, por lo que no está desnaturalizado. La restauración lo va a magnificar», aseguró Costamagna.

    La pintura, hasta ahora atribuida al pintor flamenco del Renacimiento Pieter Pourbus (1523–1584), fue finalmente atribuida a Lavinia Fontana.
    La pintura, hasta ahora atribuida al pintor flamenco del Renacimiento Pieter Pourbus (1523–1584), fue finalmente atribuida a Lavinia Fontana.
    Fuente: AFP

    El lienzo, de formato casi cuadrado, fue legado al museo de Douai en 1857. Es necesaria una restauración antes de su integración en las colecciones permanentes, destacó el museo.

    Lavinia Fontana, nacida en Bolonia en 1552 y fallecida en Roma en 1614, creció en un entorno erudito y aprendió pintura de su padre, el manierista Prospero Fontana.

    Principalmente reconocida por sus retratos, también realizó grandes retablos, cuadros de devoción y raras escenas mitológicas. Recibió encargos de los papas Gregorio XIII y Clemente VIII y fue la primera mujer pintora elegida en la academia de San Lucas, detalla el museo francés.

    Fuente: Diario RPP